Tecnología 02.04.2026 > Newsline Report

Sony impulsa la industria audiovisual con producción virtual

La industria audiovisual no solo está creciendo, está cambiando de lógica. De acuerdo con el Global Media & Entertainment Outlook de PwC, el mercado global superó los 2.2 billones de dólares en 2023 y mantiene una proyección de crecimiento sostenido hacia 2028. Pero más allá de las cifras, el verdadero cambio ocurre en cómo se produce el contenido.

Flujos de trabajo distribuidos, colaboración remota, mayores volúmenes de datos y entregas cada vez más rápidas están obligando a replantear los modelos tradicionales de producción. En este contexto, la producción virtual ha dejado de ser una innovación para convertirse en una necesidad operativa.

Compañías como Sony están apostando por sistemas integrados que buscan responder a esta complejidad. Sin embargo, el fenómeno es más amplio: la industria en su conjunto se mueve hacia entornos donde la captura, el procesamiento y la visualización ocurren de forma simultánea.

Uno de los principales cambios es el paso de soluciones individuales a infraestructuras completas. Hoy, cámaras, motores gráficos, sistemas de tracking y pantallas LED no operan de forma independiente, sino como parte de un mismo flujo.

Equipos como la Sony VENICE o sistemas de visualización como Crystal LED ejemplifican esta integración: no solo capturan o muestran imagen, sino que forman parte de una cadena donde los datos —posición, color, iluminación— se comparten en tiempo real para reducir la brecha entre rodaje y resultado final.

Este tipo de configuraciones permite generar entornos híbridos donde lo físico y lo digital conviven sin fricción, mejorando tanto la eficiencia técnica como la experiencia creativa en set.

El reto no es la tecnología, sino la operación

Aunque la producción virtual promete eficiencia, también introduce nuevos retos. Sistemas de seguimiento como OCELLUS, basados en tecnologías como SLAM, buscan simplificar procesos como el tracking sin marcadores. Sin embargo, la adopción de estos entornos requiere inversión, capacitación y una reconfiguración completa de los equipos de trabajo.

En otras palabras, el desafío no es solo tecnológico, sino estructural.

La apertura de centros especializados, como el nuevo hub de producción de medios digitales de Sony en Japón, refleja una tendencia más amplia: la necesidad de espacios donde estos flujos puedan probarse, validarse y escalarse.

A medida que el contenido debe adaptarse a múltiples plataformas y formatos, la producción virtual se perfila como una de las respuestas más sólidas a la fragmentación del mercado. No obstante, su consolidación dependerá de qué tan rápido la industria logre integrar estas herramientas en sus procesos cotidianos.

El cambio ya no está únicamente en la imagen, sino en la forma en que se construye. Y en ese terreno, la producción virtual no es solo una evolución tecnológica, sino un nuevo lenguaje operativo para la industria audiovisual.

@Newsline Report 2026

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