Plataformas 18.08.2026 > Newsline Report

Beyond YouTube: cuando la plataforma dejó de ser solo una plataforma

Durante el WAWA Business Forum, Tamara Oliveri, analizó cómo YouTube está transformando sus formas de consumo, producción y monetización, mientras la televisión tradicional encuentra nuevas oportunidades para distribuir contenidos, recuperar catálogos y construir comunidades en la plataforma.

YouTube y la televisión están dejando de competir por separado para comenzar a compartir formatos, audiencias y modelos de distribución. Esa es una de las principales conclusiones planteadas por Tamara Oliveri, Senior Head of International Content LATAM & USH de YOLU, durante la conferencia “Beyond YouTube”, realizada en el marco de la quinta edición del WAWA Business Forum, organizado por la Worldwide Audiovisual Women’s Association (WAWA).

Durante su presentación, Oliveri propuso mirar YouTube desde otra perspectiva: no como el espacio donde alguna vez comenzaron los videos caseros y los creadores independientes, sino como un entorno audiovisual que está recuperando códigos de la televisión, modificando los hábitos de consumo y obligando a la industria tradicional a replantearse qué significa producir, distribuir y monetizar contenido.

De los videos cortos a la pantalla grande

YouTube ha cambiado en sus 21 años de historia. Del video amateur pasó al contenido profesional; después llegaron los cambios de algoritmo, el dominio del celular, los formatos verticales y los Shorts. Sin embargo, para Oliveri, la transformación actual apunta en otra dirección: el regreso del lenguaje televisivo.

La razón está en la pantalla.  De acuerdo con datos compartidos por la ejecutiva, en América Latina y el mercado US Hispanic, el 69% de los usuarios ve YouTube a través del televisor. A esto se suma un dato todavía más significativo: más de mil millones de horas de YouTube se consumen mediante pantallas tradicionales.

El cambio no es solamente tecnológico. Ver YouTube en un televisor modifica la relación con el contenido. Puede ser un consumo individual o compartido, en el dormitorio o en la sala de estar. En México, según las cifras expuestas por Oliveri, el 88% del consumo se realiza acompañado.

Eso obliga a los productores a preguntarse algo que durante años perteneció al terreno de la televisión:¿qué historias tienen la capacidad de generar conversación?

El regreso del long form

En este nuevo escenario, el formato largo vuelve a adquirir valor.

Los Shorts y los clips no desaparecen, pero Oliveri plantea que pueden asumir un papel más cercano al marketing y la promoción, mientras que el long form recupera terreno como vehículo para construir sesiones de consumo más extensas.

Para la industria tradicional, esto representa una ventaja competitiva: productores y broadcasters ya conocen las reglas del contenido largo.

En YouTube, una mayor retención de audiencia se traduce en más oportunidades de inserción publicitaria, mientras que las sesiones prolongadas favorecen la recomendación algorítmica. Bajo esta lógica, la plataforma comienza a funcionar como una televisión programada por algoritmos: el reto ya no consiste únicamente en producir contenido atractivo, sino en encontrar la forma de empaquetarlo para que el espectador permanezca dentro del ecosistema.

YouTube ya no termina en el video

Uno de los puntos más interesantes de la presentación fue la transformación de la propia plataforma.

Oliveri destacó la incorporación de nuevas herramientas que acercan la experiencia de YouTube a la de los servicios tradicionales de streaming. Entre ellas está Shows, que permite organizar contenidos episódicos como un catálogo televisivo, facilitando que el usuario pase de un capítulo al siguiente sin tener que buscarlo manualmente.

Los Shorts también comienzan a ganar mayor presencia dentro de la experiencia televisiva, mientras que herramientas como YouTube Super Resolution abren nuevas posibilidades para recuperar y mejorar catálogos antiguos mediante inteligencia artificial.

A esto se suma la integración del shopping y los códigos QR, que buscan convertir la pantalla en un punto de interacción y compra.

La plataforma, en otras palabras, ya no se limita a distribuir contenido: está construyendo alrededor de él una experiencia completa.

El algoritmo da alcance, la comunidad construye lealtad

Pero la transformación más profunda no está necesariamente en la tecnología.

Para Oliveri, uno de los grandes retos para broadcasters y productores es entender que alcance y comunidad no son lo mismo.

El algoritmo puede hacer que un contenido sea recomendado y encuentre nuevos espectadores. Sin embargo, la comunidad es la que permite transformar ese alcance en una relación sostenida con la audiencia.

Los community posts, las encuestas, los comentarios y las respuestas permiten que los canales conozcan directamente a sus espectadores. Incluso funciones que parecen sencillas —como responder a los comentarios— pueden contribuir a generar interacción y fidelidad.

La lógica se acerca nuevamente a la televisión, pero con una diferencia fundamental: ahora el productor puede saber con mucha mayor precisión quién está viendo, cuánto tiempo permanece, qué otros contenidos consume y cómo interactúa.

En términos de Oliveri, el algoritmo puede entregar alcance; la comunidad convierte ese alcance en retención. Y la retención tiene una consecuencia directa: más oportunidades de monetización.

El caso KCTV: competir con la televisión desde YouTube

Uno de los ejemplos más presentados durante la conferencia fue el de KCTV, una agencia brasileña de marketing deportivo que encontró en YouTube una nueva manera de abordar las transmisiones deportivas.

Durante el Mundial 2026, la compañía transmitió gratuitamente los partidos en Brasil y superó los 35 millones de suscriptores durante ese periodo, de acuerdo con los datos compartidos por Oliveri.

Pero el éxito no estuvo solamente en tener los derechos o transmitir los partidos. La diferencia estuvo en cómo se construyó la experiencia alrededor del contenido.

Lives, chats en tiempo real, nuevos talentos y una narrativa mucho más informal crearon una relación distinta con la audiencia. Oliveri destacó incluso el tono cotidiano de las transmisiones: en los partidos nocturnos, los talentos podían aparecer narrando en pijama.

Cuando un broadcaster deja de ver a YouTube como amenaza

Otro caso analizado fue el de TelevisaUnivision, que planteó una estrategia de integración con YouTube basada en tres pilares: distribución lineal, suscripciones y distribución gratuita de catálogo.

La lógica resulta interesante porque cambia la pregunta.

En lugar de preguntarse si subir contenido a YouTube puede “canibalizar” a la televisión o a una plataforma propia, la estrategia parte de otra premisa: cada pantalla puede funcionar como una ventana distinta del mismo contenido.

El ejemplo de La Casa de los Famosos permite visualizar esta estrategia. El streaming 24/7 en ViX; las eliminaciones, por Las Estrellas; los recaps, por Canal 5. Así, el contenido no compite consigo mismo. Se distribuye de manera estratégica para llevar al espectador de una pantalla a otra.

El catálogo dormido: contenido que todavía puede generar dinero

Otro de los conceptos abordados durante la conferencia fue el de “catálogo dormido”: contenidos que permanecen archivados después de su primera explotación comercial, pero que podrían encontrar una segunda vida en YouTube.

Oliveri planteó que el valor de estos no está únicamente en volver a ponerlos disponibles. La flexibilidad de YouTube permite volver a empaquetarlos: unir episodios, crear compilaciones, generar contenidos de varias horas o utilizarlos como background content.

El ejemplo de Amores que engañan, contenido del catálogo de WAWA Series y Más en Español, mostró precisamente esta posibilidad: una producción antigua que puede modificarse en la forma en que es presentada para alcanzar nuevas audiencias.

YouTube como puente para llegar a Hollywood

El último caso presentado fue uno de éxito, poco visto en la industria.

Oliveri habló de Curry Barker, actor y cineasta que comenzó produciendo cortometrajes de terror y comedia para YouTube. Sus contenidos comenzaron a circular en festivales y acumularon millones de visualizaciones hasta llamar la atención de una productora de Hollywood.

Barker realizó Obsession, una película de terror que generó 400 millones de dólares en taquilla en apenas dos meses. Con ese resultado, la producción se convirtió en la séptima película de terror con mayor recaudación de la historia, superando incluso a El exorcista de 1973, que pasó al octavo lugar.

Más allá de la cifra, el caso muestra un cambio importante en la relación entre los creadores digitales y la industria cinematográfica. YouTube no funcionó únicamente como una plataforma para publicar sus primeros trabajos, sino como un espacio donde Barker pudo desarrollar un lenguaje propio, construir una audiencia y demostrar que existía interés comercial por sus historias.

El caso de Barker no significa que cualquier creador pueda repetir ese recorrido, pero sí evidencia que YouTube puede funcionar como laboratorio creativo, plataforma de distribución, escaparate y puerta de entrada hacia otras industrias audiovisuales.

La nueva competencia no es YouTube contra la televisión

La conclusión de “Beyond YouTube” no parece ser que YouTube vaya a reemplazar a la televisión.

La discusión es más compleja: La televisión tradicional tiene experiencia en producción, narrativas de largo formato, desarrollo de IP y construcción de catálogos. YouTube, por su parte, aporta una infraestructura de distribución global, datos detallados sobre las audiencias, flexibilidad para empaquetar contenidos y una relación mucho más directa con las comunidades.

Los broadcasters están entrando en YouTube; los creadores están entrando en la televisión; los catálogos antiguos vuelven a circular; los formatos televisivos se adaptan a las plataformas digitales y las audiencias se mueven entre pantallas sin preocuparse demasiado por las fronteras que alguna vez separaron televisión, streaming y redes sociales.

Por eso, quizás la pregunta más importante para 2026 no sea qué plataforma ganará. Sino como lo planteó Oliveri: ¿cuánto del catálogo que hoy tiene la industria o un creador está realmente generando ingresos y cuánto permanece todavía dormido?

@Newsline Report 2026

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