Negocios 22.10.2020 > Newsline Report

Pymes y cooperativas con incertidumbre ante la reglamentación del DNU 690

Durante CAPER Virtual, los operadores TIC del sector expusieron sobre la difícil situación actual que afrontan con congelamiento de precios, crecimiento de consumos de datos e insumos en dólares.

En mesa redonda de la edición de CAPER Virtual, las Pymes y cooperativa debatieron sobre el DNU 690 en Argentina, que declaró a la TV paga, internet y telefonía móvil como servicio público esencial en competencia.

Moderados por María Eugenia Muscio, asesora técnica de CAPER, representantes de cámaras de ISP, cableoperadores y cooperativas de telecomunicaciones como Ariel Fernández Alvarado, presidente de CATEL (Cámara de Cooperativas de Telecomunicaciones); Ariel Graizer, presidente de CABASE (Cámara Argentina de Internet) y Marcelo Tulissi, Relaciones Institucionales de CACPY (Cámara Argentina de Cableoperadores e Internet Pymes), expusieron sobre la incertidumbre sobre la próxima reglamentación del DNU, ante una difícil situación actual en que afrontan congelamiento de precios, crecimiento de consumos de datos e insumos en dólares.

Para Tulissi, el DNU 690 es una medida “inesperada e inoportuna” que debió tratarse en el parlamento con diálogo con todos los actores de la industria para enfrentar el futuro, ya que se trata de inversiones a largo plazo y hay realidades diferentes en el sector y en los diversos territorios del país.

Aunque reconocieron la importancia de Internet demostrada en pleno confinamiento por el crecimiento exponencial de consumos para la teleducación, teletrabajo, conectarse y entretenerse, el directivo de CACPY señaló el ahogo del sector al tener que adquirir más Megas abonados en dólares -una devaluación de más del 800% durante los últimos cinco años-, mientras los abonos están congelados y sin poder cortar el servicio por falta de pago, además que cada vez es más difícil invertir por el poco poder de compra con continuas fluctuaciones del tipo de cambio.

También describió que la TV paga es un circuito cerrado, raro para denominarse como servicio público por abono, que no solo compite con diferentes sistemas desde las OTT hasta la misma piratería. Además abordó que estos servicios se desarrollaron a escala sin ser “servicio públicos, que no garantiza nada, es una herramienta de control y llena de obligaciones a los operadores”. Destacó el diálogo y la optimización de recursos para encontrar buenos resultados.

Por su parte, CABASE también lanzó un comunicado público con que los efectos no deseados del DNU 690 podría desencadenar la desaparición de Pymes del sector, entendiendo el marco de una situación de excepción. “Entendiendo la situación y el marco de excepción por la pandemia, pero el decreto mezcla temas de difícil reglamentación. El ejecutivo se reunió solo con cinco empresas, generalizando los más de 1700 operadores que hay en el país, donde hay asimetrías dentro de la misma industria, como por ejemplo por servicios, regiones, dificultades de acceso al crédito o por tener solo un proveedor mayorista, con incluso dificultades de acceso al crédito”, comentó Graizer.

Aclaró que mínimo el 80% de los costos utilizados por los operadores son en dólares -equipamiento, megas mayoristas, uso de ductos, etc.- mientras el incremento de consumos de datos con picos de más de 45%, que luego se estabilizó en 35%, que obligó a salir a comprar más anchos de banda, además de aprovisionarse de más equipos con un impedimento de aumentar los precios a los usuarios finales.

“La reglamentación que debemos tener para todos estos servicios debe fomentar y permitir que los usuarios tengan alternativas de elección, la competencia. Hoy hay una herramienta como los Fondos de Servicio Universal que el Gobierno podía utilizar para promover y fijar las distintas alternativas para aquellos que necesitan poder acceder a nuestros servicios y tiene algunas dificultades”, explicó el directivo de CABASE, para subvencionar la demanda o la oferta, en un país que ostenta el segundo puesto en Latinoamérica en penetración de hogares con un 69%, con más de 5 millones de hogares pasados con fibra óptica pero solo 1,2 millones con conexión.

Ariel Fernández Alvarado señaló que por las características de Argentina, uno de los territorios más grandes del mundo, hay regiones donde no hay gran concentración de población que son provistos solo por actores Pymes y cooperativos. “No es normal que en un país existan esta gran cantidad de cooperativas y Pymes que en algunas provincias sean las proveedoras 100% en algunos servicios públicos, como agua o electricidad o telecomunicaciones”, contó.

En cuanto al DNU, los actores cooperativos lo dividen en dos secciones: congelamiento de la tarifa y reglamentación de los servicios. “Con el congelamiento no se tuvo en cuenta que muchos de los operadores Pyme y cooperativas no hemos aumentado o actualizado la tarifa en todo 2020, mientras otros actores ya lo venían realizando, perjudicando a los que no habíamos ajustado y sin tener en cuenta la diversidad de actores”, explicó Fernández Alvarado.

Esta pandemia exigió a la infraestructura de los operadores no solo en la compra de ancho de banda sino equipamiento, cuando hay una tarifa congelada mientras crecía el consumo, no se podía cortar el servicio por falta de pago, con inflación, movimiento del tipo de cambio, pero también la actualización del salario de los trabajadores ante la inflación. “Al estresarse toda la estructura, el congelamiento de tarifas lo vemos como un problema para la inversión y los impactos en la sostenibilidad de los operadores”, sostuvo.

En cuanto a la reglamentación, el directivo de CATEL señaló que el gran desafío son las asimetrías con una complejidad enorme, por eso es clave que el sector siga interactuando con el gobierno nacional. Expuso que las asimetrías no es solo entre grandes y pequeños operadores cuando se define tarifa social, servicio mínimo de ancho de banda, sino dentro de una misma cámara, ya que no es lo mismo una cooperativa del Gran Buenos Aires que otra que brinda servicios en el interior del interior.

“La asimetría de las redes es un factor que comienza a tomar mayor relevancia para los usos del presente en cuanto a la conectividad”, dijo. Y en cuanto a la pospandemia, todo ocurre en un cambio con la virtualidad de muchos trabajos e innovación en muchas cuestiones como el tipo de atención al usuario. “Tenemos que aprender a atender a nuestros clientes virtualmente sin perder nuestras ventajas competitivas, como la atención personalizada. Si bien todo cambió, por suerte para las empresas del sector se ha puesto en valor la conectividad aún más, que nos transforman en actores centrales en este cambio postpandemia”, concluyó.

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