
Este martes 30 de diciembre, el país concretó el apagón de la señal analógica de televisión abierta. De acuerdo con el Ministerio de las Comunicaciones (MCom), la decisión consideró aspectos técnicos, económicos, sociales y regionales, con el objetivo de evitar afectaciones a la población.
“El cuidado fue asegurar que ninguna región quedara desatendida, considerando que la televisión abierta sigue siendo el principal medio de comunicación para gran parte de los brasileños”, señaló Wilson Diniz Wellisch, secretario de Radiodifusión del MCom.
Un aplazamiento esperado desde 2023
En diciembre de 2023, el MCom publicó la Ordenanza nº 2.992, que amplió hasta junio de 2025 el plazo para el fin de las transmisiones analógicas de televisión abierta en 1.005 ciudades.
Sin embargo, llegada la fecha límite, el ministerio prorrogó el apagón exclusivamente para 74 municipios, debido a los impactos provocados por eventos climáticos extremos registrados entre abril y mayo de 2024. En estos casos, el plazo se extendió hasta el 30 de diciembre.
Transición hacia la TV 3.0
El pasado 26 de agosto se firmó el Decreto nº 12.595/2025, que convierte a Brasil en uno de los primeros países en oficializar la adopción de la TV 3.0. El acto contó con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el ministro de Comunicaciones Frederico de Siqueira Filho y otros actores del sector.
El cierre definitivo de la señal analógica representa un paso clave para la futura implementación de la TV 3.0 (DTV), una televisión gratuita con la flexibilidad del entorno digital e Internet.
La TV 3.0 abre nuevas oportunidades en publicidad segmentada y dirigida: desde anuncios transmitidos por aire sin necesidad de conexión a internet, hasta campañas personalizadas basadas en datos del usuario. Esta capacidad coloca a la televisión abierta en convergencia directa con las plataformas OTT, permitiendo transiciones fluidas entre contenidos lineales y bajo demanda.
Además, el nuevo modelo integrará radiodifusión e Internet en un entorno basado en aplicaciones, con funciones de interactividad, personalización y mejoras sustanciales en la calidad de imagen y sonido, incluyendo transmisiones en 4K y 8K.
Según el MCom, la transición hacia la TV 3.0 comenzará de manera gradual a partir de 2026 y no implicará la sustitución inmediata del actual sistema digital. Ambos modelos coexistirán al menos hasta 2035, contemplando un periodo de adaptación y salida progresiva, similar al proceso vivido durante la transición del sistema analógico al digital.
El final de una etapa, ¿Qué pasará con las TV’s analógicas aún existentes?
El fin de la señal analógica no solo cierra un ciclo tecnológico, también abre una interrogante: ¿qué pasará con los televisores analógicos que aún habitan en hogares brasileños?
Aunque el apagón trae beneficios claros, también plantea desafíos sociales y ambientales que deben ser atendidos para garantizar inclusión, acceso y equidad.
@Newsline Report 2025