El Reino Infantil es uno de los mayores operadores de contenido infantil en YouTube, con más de 228 millones de suscriptores. Su modelo combina producción digital, espectáculos en vivo, licencias y productos físicos, con presencia en América Latina, Asia y Europa. Además de una estrategia activa de expansión en plataformas globales, ejemplo de ello, la renovación de su alianza con Netflix.
El acuerdo suma nuevo contenido, amplía su disponibilidad idiomática —con la incorporación del italiano— y mantiene a La Granja de Zenón como uno de los ejes de su presencia en la plataforma, además de incluir cápsulas educativas como Las Aventuras de Bartolito en Internet, enfocadas en navegación segura para niños y familias.
Entre sus principales propiedades se encuentran La Granja de Zenón, Bichikids, Canciones del Zoo, La Familia Blu y Paco el Marinero, franquicias que se extienden más allá de la pantalla hacia juegos, merchandising y shows.
Datos como motor creativo
Para Felipe De Stefani, la clave del éxito radica en un modelo de creación basado en datos:
“Compañías como El Reino Infantil tienen un capital enorme: una base de familias que consideran que estos contenidos son parte vital de la educación y el entretenimiento de sus hijos. Eso genera oportunidades de expansión, monetización y trascendencia”.
A diferencia de modelos tradicionales más intuitivos, la empresa trabaja con análisis constante de información:
“La compañía toma el input de los datos para la creación de contenido. Esa es la revolución. Antes se producía algo y luego se veía si funcionaba; aquí el proceso es inverso”.
Formatos propios y presencia global
Pumar explica que observar a la audiencia fue clave para construir formatos sólidos:
“En un momento de cambio, creamos nuestros propios formatos a partir de observar lo que pasaba en redes, especialmente en YouTube. Entendimos que esa red nos llevaba de Argentina al mundo”.
La compañía opera bajo un modelo de producción continuo: recibe datos a diario, ajusta la producción y vuelve a publicar. Este sistema les permitió consolidar, en menos de una década, una presencia fuerte en el mercado infantil hispanohablante.
El crecimiento de la audiencia infantil generó también una conciencia sobre el impacto social del contenido:
“Cuando vimos que llegábamos a millones de chicos, entendimos la responsabilidad. Incorporamos maestras, psicopedagogas, psicólogos y neurocientíficos para ayudarnos a comprender cómo crear contenido adecuado para las nuevas generaciones”, señala Pumar.
La empresa promueve valores, resolución de conflictos a través de historias y un enfoque de entretenimiento con propósito.
Foto: Las Aventuras de Bartolito en Internet
Nuevas tendencias: IA y contenido vertical
Sobre el panorama actual, De Stefani destaca el aumento de producción impulsado por IA y creadores individuales:
“Hoy hay un volumen enorme de contenido. La diferenciación pasa por la estructuración empresarial. No somos un creador individual: somos una compañía dentro de la economía de la creación, el gran disruptor de Hollywood”.
La clave, agrega, es sostener valores y un sello de calidad en un entorno saturado.
En cuanto a los contenidos verticales, señala que no son una novedad en sí, sino que la innovación reciente está en los microdramas, modelo que la compañía no adopta por su tipo de audiencia. Sin embargo, sí utilizan verticales para conectar con padres:
“En TikTok e Instagram ofrecemos tips y comunidad. YouTube es más para niños, y gran parte del consumo ocurre en Smart TV, por eso el long form sigue siendo clave”.
El Reino Infantil promueve el co-viewing, dialogando tanto con niños como con adultos, y busca evitar dinámicas adictivas, “no queremos niños adictos a nuestro contenido. Queremos que se enamoren de la parte buena”, advierte Pumar.
Dos disrupciones en la industria
De Stefani identifica dos grandes transformaciones:
“El valor ya no está donde estaba antes. Surgen nuevos jugadores y los tradicionales deben adaptarse”.
Estrategia 360 y mirada al contexto
Ambos ejecutivos subrayan la importancia de los mercados y ferias internacionales, coherente con su modelo 360, “somos una compañía 360: digital y físico. Licensing, juguetes, mochilas, alimentos, espectáculos en vivo. Queremos que los chicos se vinculen con los personajes también fuera de la pantalla, pero con una vida equilibrada”.
Para concluir, Pumar adelanta que ya preparan contenido vinculado al Mundial.