En el camino, de David Pablos, fue la gran ganadora de la 68.ª edición de los Premios Ariel, al obtener seis reconocimientos, incluido el de Mejor Película. La cinta también recibió premios para su director, Osvaldo Sánchez como Mejor Actor, Mariano López Sosa en Coactuación Masculina, Víctor Miguel Prieto como Revelación Actoral y Ximena Amann por Mejor Fotografía.
La ceremonia se realizó este sábado en los Estudios Churubusco, en Ciudad de México, y marcó además el 80 aniversario de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC).
Formar públicos, uno de los retos para el cine mexicano
Más allá de los premios, la AMACC centró parte de su mensaje en la relación entre las películas mexicanas y sus espectadores. Daniel Hidalgo, presidente de la Academia, señaló durante la ceremonia que el reto no termina con la producción de las películas, sino con conseguir que lleguen a las audiencias.
“No basta hacer películas. Tenemos que conseguir que sean vistas. Ese desafío es de toda la comunidad. Nadie puede resolverlo solo. El cine mexicano no necesita más trincheras, necesita más puentes”, afirmó.
En esta línea, Hidalgo anunció el interés de la Academia por profundizar sus vínculos con universidades, escuelas e instituciones educativas, con el objetivo de comenzar a formar desde ahora a los espectadores que acudirán a las salas en las próximas décadas.
“Necesitamos construir relaciones más profundas con universidades, escuelas, instituciones educativas, porque si queremos que los espectadores mexicanos vayan al cine dentro de 20 años, tenemos que empezar a formarlos hoy”, señaló.
Producciones con apoyo público entre las ganadoras
Otro de los datos destacados de la edición fue la presencia de películas que recibieron respaldo público. De acuerdo con la información presentada durante la ceremonia, 22 de los galardones correspondieron a diez películas que contaron con algún tipo de apoyo a través del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) o Ibermedia.
Entre las producciones reconocidas estuvo La reserva, de Pablo Pérez Lombardini, que obtuvo los premios a Mejor Ópera Prima y Mejor Dirección, esta última categoría compartida con David Pablos por En el camino. La película contó con apoyos de FOCINE y EFICINE Producción.
La libertad de Fierro, de Santiago Esteinou, recibió el Ariel a Mejor Largometraje Documental, mientras que O último azul, de Gabriel Mascaro y Tibério Azul, obtuvo los reconocimientos a Mejor Guion Original y Mejor Edición. Esta última producción contó con apoyos de FOCINE e Ibermedia.
En animación, Soy Frankelda, de Arturo y Roy Ambriz, recibió el premio a Mejor Largometraje de Animación.
Reconocimientos de trayectoria
La ceremonia también reconoció a figuras con una trayectoria destacada en el cine mexicano. El documentalista Oscar Menéndez recibió la Medalla Salvador Toscano 2026, mientras que los Arieles de Oro fueron para el director de cine documental Demetrio Bilbatua y la actriz Rosita Arenas.
Entre las demás producciones reconocidas estuvieron Juana, por la actuación de Diana Sedano; Las locuras, por la Coactuación Femenina de Ángeles Cruz; y Autos, mota y rocanrol, que obtuvo premios en categorías técnicas como Sonido, Vestuario, Maquillaje y Diseño de Arte.
En cortometraje, Desdoblándome, de Natalia Pájaro, y Teatro secreto, de Diego Martínez Gutiérrez, compartieron el reconocimiento en Animación. Azul, de David Karlak, ganó en Ficción, mientras que Las voces del despeñadero, de Víctor Rejón e Irving Serrano, fue reconocida como Mejor Cortometraje Documental.
El Ariel a Mejor Película Iberoamericana correspondió a Un poeta, del colombiano Simón Mesa Soto.
Con ocho décadas de trayectoria, la AMACC cerró la edición 68 de los Ariel con un reconocimiento a las producciones y profesionales que participaron en la temporada cinematográfica, pero también con un desafío hacia adelante: ampliar la relación entre el cine mexicano y sus audiencias.
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