
Celebrado del 12 al 23 de mayo, el festival ha reunido este año una combinación de grandes nombres del cine internacional, nuevas voces autorales y debates que van mucho más allá de la alfombra roja.
Uno de los focos de atención de esta edición ha sido la fuerte presencia del cine español en la competencia oficial. Tres producciones españolas compiten por la Palma de Oro: Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar; El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen; y La bola negra, de Los Javis, mostrando un momento particularmente sólido para la cinematografía española tras la destacada participación que tuvo el país en ediciones recientes.
La competencia oficial también reúne a figuras habituales del circuito de festivales como Andrey Zvyagintsev, Pawel Pawlikowski, Ryusuke Hamaguchi, Hirokazu Kore-eda y Asghar Farhadi, en una selección marcada por dramas íntimos, reflexiones sociales y relatos de identidad.
El jurado será presidido por el cineasta coreano Park Chan-wook —acompañado por figuras como Demi Moore, Ruth Negga y Chloé Zhao— tendrá la tarea de elegir una Palma de Oro en una edición que ya comienza a perfilar posibles contendientes para la temporada de premios 2027.
John Travolta recibe la Palma de Oro Honorífica
La edición de este año también ha estado marcada por reconocimientos inesperados. El actor John Travolta recibió por sorpresa una Palma de Oro Honorífica durante su visita al festival, donde presentó Ven a volar conmigo, su primera película como director. Visiblemente emocionado, el actor calificó el homenaje como “más que un Oscar”, sumándose así a las distinciones honoríficas previamente anunciadas para Barbra Streisand y Peter Jackson.

Mexico en el festival de Cannes
Uno de los estrenos que ha generado conversación fue Ceniza en la boca, dirigida por Diego Luna y basada en la novela homónima de Brenda Navarro. Presentada dentro de las sesiones especiales del festival, la película aborda temas de migración, duelo, desarraigo e identidad a través de la historia de una joven mexicana que intenta reconstruir su vida entre México y España.

Destaca la presencia de Instituto de Cine de Palestina
La dimensión política del festival también ha cobrado relevancia con la presencia del Instituto de Cine de Palestina en la Villa Internacional, donde cineastas y productores han impulsado encuentros para defender la continuidad del cine palestino en medio de la guerra en Gaza.
Instituto de Cine de Palestina ha utilizado su espacio en Cannes para promover proyectos audiovisuales, fortalecer redes de financiamiento y visibilizar películas como Yesterday The Eye Didn’t Sleep, del director palestino Rakan Mayasi. Más allá de la exhibición cinematográfica, la delegación palestina ha insistido en la necesidad de preservar su narrativa audiovisual frente a las dificultades políticas, económicas y de movilidad que enfrentan sus realizadores.
Ese contraste entre el brillo de la alfombra roja y las discusiones sobre migración, conflicto, memoria e identidad vuelve a mostrar por qué Cannes sigue siendo mucho más que un festival de cine: es también un termómetro cultural y político del mundo contemporáneo.
A medida que se acercan las premiaciones finales, la conversación ya no gira únicamente en torno a quién ganará la Palma de Oro, sino también a qué historias, geografías y tensiones globales han logrado capturar el espíritu de un año marcado por profundas transformaciones culturales y sociales.
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