
La lucha por el control de Warner Bros. Discovery (WBD) se intensificó esta semana luego de que Paramount Skydance (PSKY) presentara una demanda contra la compañía ante el Tribunal de Cancillería de Delaware. El objetivo: obligar a WBD a divulgar los términos completos y las condiciones financieras de la operación propuesta por Netflix.
La empresa liderada por David Ellison sostiene que los accionistas de Warner Bros. Discovery no cuentan con información suficiente para evaluar adecuadamente las alternativas estratégicas que enfrenta la compañía. En particular, PSKY exige transparencia sobre cómo WBD valoró el acuerdo con Netflix y sobre los criterios utilizados para rechazar su propia oferta.
En un comunicado, Ellison anunció además que Paramount Skydance buscará nominar directores para el consejo de administración de WBD, una estrategia conocida como proxy fight o “lucha de poderes”. Este recurso será usado para convencer a los inversores de que su propuesta resulta superior al acuerdo alcanzado con Netflix.
Según PSKY, WBD ha omitido información clave sobre la valoración de su negocio de televisión por cable y sobre el valor total de la transacción con la plataforma de streaming. “Junto con los accionistas de WBD, hemos solicitado la divulgación financiera habitual que una junta directiva debe proporcionar cuando hace una recomendación de inversión”, afirmó Ellison.
Por su parte, Warner Bros. Discovery calificó la demanda como “sin fundamento” y afirmó que Paramount Skydance no ha mejorado el precio ni ha abordado “las numerosas y evidentes deficiencias” de su oferta.
El conflicto se da luego de que el consejo de administración de WBD rechazara de forma unánime la más reciente propuesta de adquisición presentada por PSKY. Esta oferta, modificada el 22 de diciembre, incluía una garantía personal irrevocable por US$40.400 millones otorgada por Larry Ellison, cofundador de Oracle y padre de David Ellison.
El acuerdo entre Warner Bros. Discovery y Netflix, anunciado el pasado 5 de diciembre, contempla la adquisición de los estudios de cine y televisión del grupo, así como de HBO y HBO Max, por $82,700 millones de dólares.
A diferencia de la propuesta de PSKY, la oferta de Netflix no incluye la totalidad del conglomerado, pero es percibida por el consejo de WBD como una opción más segura debido a su menor exposición al endeudamiento.
El movimiento judicial de PSKY refleja la batalla por el control de activos estratégicos del sector audiovisual y podría definir el rumbo de una de las operaciones corporativas más relevantes de la industria del entretenimiento en los últimos años
@Newsline Report 2026