
Chile Digital Summit 2026 concluyó con un consenso entre autoridades, organismos internacionales y representantes de la industria: Chile busca posicionarse como el principal Data Hub de las Américas, aprovechando su infraestructura digital, capacidad energética, talento especializado y estabilidad regulatoria para acelerar la adopción de la inteligencia artificial (IA) y fortalecer la productividad del país.
Durante la apertura, Jorge Fernando Negrete, presidente de DPL Group, organizador del encuentro junto con eLAC Agenda Digital de América Latina y el Caribe de la CEPAL y la Cámara de Infraestructura Digital de Chile (Idicam), afirmó que el liderazgo digital de Chile es resultado de décadas de estabilidad regulatoria y políticas públicas consistentes
Por su parte, la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, señaló que el país debe evolucionar hacia un modelo que permita procesar datos localmente y fortalecer la nueva economía digital. Para ello, consideró indispensable impulsar políticas públicas de largo plazo, agilizar los permisos para la infraestructura digital, reforzar la ciberseguridad y acelerar la formación de talento especializado en IA.
Marco Llinás, director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, destacó que América Latina debe orientar la transformación digital hacia el aumento de la productividad, la reducción de las brechas sociales y el fortalecimiento de la gobernanza, integrando las estrategias digitales con áreas como educación, salud y desarrollo económico. En ese contexto, la CEPAL presentó DigComp América Latina y el Caribe (DigCompALC), un marco regional diseñado para fortalecer las competencias digitales, identificar brechas de habilidades e incorporar la inteligencia artificial como un componente transversal en las políticas públicas.
La infraestructura digital fue otro de los ejes centrales del encuentro
El presidente de Idicam, Rodrigo Ramírez Pino, sostuvo que las redes de telecomunicaciones, la fibra óptica, los centros de datos y los cables submarinos deben considerarse infraestructura estratégica para el desarrollo económico.
Ramírez destacó que Chile pasó de contar con cerca de 5.000 kilómetros de fibra óptica en 2015 a más de 230.000 kilómetros en la actualidad, mientras que las inversiones en centros de datos ya superan los 2.500 millones de dólares anuales, impulsadas por un entorno regulatorio estable.
Asimismo, presentó el Plan de Retiro y Ordenamiento de Cables, desarrollado entre el sector público y privado para reorganizar la infraestructura de telecomunicaciones en más de 150 comunas, como ejemplo de colaboración para mejorar el entorno urbano.
Otro de los temas relevantes fue la relación entre energía e infraestructura digital. Gonzalo Mardones, jefe de Gabinete del Ministerio de Energía, señaló que el crecimiento de los centros de datos y de las aplicaciones basadas en IA dependerá de una matriz energética robusta, resiliente y sustentada en fuentes renovables.
Los participantes también destacaron el potencial del norte de Chile para convertirse en un nuevo polo de infraestructura digital gracias a la disponibilidad de energía solar y capacidad instalada, lo que permitiría descentralizar inversiones y fortalecer la competitividad del país.

Retos para Chile: convertir su infraestructura en motor del desarrollo digital
Al cierre del encuentro, representantes de la industria coincidieron en que Chile ya superó la etapa de expandir la conectividad y construir centros de datos. El consenso fue que la infraestructura digital dejó de ser un fin en sí mismo y debe convertirse en la base para almacenar, procesar y aprovechar los datos, impulsando la inteligencia artificial, los servicios digitales, la innovación y un crecimiento económico de mayor valor agregado, apoyado en una regulación eficiente, mayor capacidad de cómputo y la formación de talento especializado.
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