
Según el texto, las plataformas tradicionales de VoD —como aquellas que ofrecen catálogos cerrados de películas y series— estarán sujetas a una tasa máxima del 4% sobre sus ingresos brutos anuales. En el caso de los servicios basados en contenido generado por los usuarios, como YouTube o TikTok, el porcentaje máximo será del 2%. La nueva versión reduce el techo impositivo respecto al proyecto anterior, que contemplaba un esquema progresivo de hasta 6%.
El Ministerio de Cultura reconoció el avance del documento, aunque señaló que aún son necesarias “mejoras técnicas y ajustes de modelado” antes de su votación en el pleno. Por su parte, la Agencia Nacional de Cine (Ancine) realizará un análisis técnico detallado para respaldar su posicionamiento institucional.
El proyecto también establece que al menos el 10% del catálogo disponible en cada plataforma deberá estar compuesto por obras brasileñas, de las cuales el 50% tendrá que provenir de productoras independientes del país. Además, hasta el 70% del valor de la contribución podrá deducirse si la empresa invierte directamente en producciones nacionales independientes.
Otro de los ejes del texto apunta a fortalecer la diversidad regional. Parte de los recursos recaudados se destinará a apoyar productoras y proyectos localizados en las regiones Norte, Nordeste y Centro-Oeste, así como en municipios con ecosistemas audiovisuales menos desarrollados.
El informe será incluido en la agenda de votación de la Cámara de Diputados durante esta semana, en un paso clave hacia la definición del marco regulatorio del streaming en Brasil.
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