Tecnología 06.11.2018 > México

´La corrección de color es mucho más que una técnica´

Isaac Molina es Colorista Sénior en OxidoTV y recientemente trabajó para la serie “La casa de las Flores” producida por Netflix con tecnología HDR. En esta entrevista, destaca el uso de las herramientas ofrecidas por FilmLight y ColorFront.

¿Cómo se involucró en el proyecto de “La Casa de las Flores” de Netflix?

El proyecto llegó a Óxido TV, donde soy parte del personal permanente de la empresa. Su CEO, Marco Rodríguez, me propuso como colorista ya que suelo ser yo quien resuelve los aspectos técnicos y esta serie implicaba varios retos.

¿Cómo fue desarrollándose el proyecto y qué tiempos demandó?

Pasamos aproximadamente los primeros 3 meses en la implementación de los recursos necesarios para este proyecto. Comenzamos por hacer adecuaciones a la sala de corrección de color ya que el monitor X300 de Sony con el que debíamos trabajar el HDR es mucho más pequeño de los que solíamos usar así que la sala sufrió algunas modificaciones para poder estar a una distancia adecuada. Después tuvimos que trabajar el tema de la certificación con Dolby, que implicaba tanto la instalación del CMU como la capacitación. También tuvimos que trabajar con ColorFront y Filmlight ya que al ser una tecnología nueva, el cruce de información entre plataformas fue esencial.

Más adelante tuvimos un breve periodo de pruebas donde tuvimos oportunidad de hacer todo el “pipeline” desde el conformado en Baselight hasta subir el IMF al Backlot de Netflix. Ya con esas pruebas hechas el desarrollo de la serie se dio de una manera normal, pasamos las primeras semanas con el director Manolo Caro y el DP Pedro Gomez Millan, definiendo el look de la serie y después las revisiones se hacían periódicamente.

¿Cómo describiría la estética del programa?

Es una serie llena de vida y color donde todos los actores lucen radiantes. Las locaciones están llenas de flores y pusimos un cuidado especial en hacer lucir bien a todo el elenco.

¿En qué medida le ayudó Baselight para lograr el look? ¿Qué herramientas específicas utilizó?

Con Baselight de FilmLight tengo una gran flexibilidad y una gran variedad de herramientas muy poderosas que me permiten tomar riesgos en la gradación, que puedo lograr fácilmente. En general, uso mucho las herramientas de Video Grade y Film Grade de película, lo que me ayuda a ajustar el cambio de tono. Para esta serie particular de Netflix, la herramienta Suavizar fue muy útil para ajustes cosméticos. Recurrimos mucho a estabilizar los disparos después de la transformación, ya que fue extremadamente rápido y efectivo.

¿Cuál fue el mayor reto en este programa?

Nuestro principal reto fue que necesitábamos hacer la serie en un solo sistema, ya que Dolby Vision trabaja con metadatos dinámicos contenidos en un XML y los softwares de edición no son capaces de editar esa metadata. Nosotros solemos hacer la corrección de color en Baselight y el online en Smoke, pero en este caso tuvimos que hacer todo el proceso dentro de Baselight y quedamos asombrados, ya que en un Baselight One pudimos dar play en tiempo real a todo el episodio con todas las capas de color, audios 5.1 en 4k HDR 16bits.

¿Qué diferencia existe entre el ritmo de trabajo requerido para un colorista en los largometrajes de los que suponen las series televisivas?

Tienes que invertir menos tiempo en una serie que en una película, así que debes de utilizar herramientas que economicen tus recursos y tu tiempo. Dar pasos más firmes y tener un look sólido para todas las situaciones. Por otro lado, con una serie tienes oportunidad de perfeccionar la forma de abordar el material ya que te encuentras trabajando en un mismo proyecto por mucho más tiempo.

¿Alguna idea de color en particular con la que esté experimentando en la actualidad?

Estoy trabajando en un artículo que habla de las coincidencias de la armonía en la música y el color, que para mí es cómo se explica el orden el universo y la belleza en la naturaleza y cómo somos inherentes a ella.

¿Le interesa utilizar el flujo de trabajo BLG de FilmLight desde Baselight for Daylight a la sala de gradaciones?

En Óxido tenemos 3 unidades de DIT que cuentan con daylight y flip y en los casos que hemos podido implementarlo el flujo de trabajo con BLG de FilmLight el fotógrafo es el primero en sentir que lo que pedido en el set está en la sala de corrección de color. Eso le da mucha seguridad y a nosotros, como coloristas, nos hace entender mucho más fácil todo.

¿Qué consejo daría a quienes recientemente descargaron Baselight STUDENT y comenzaron a aprender las herramientas de gradación?

Lo primero que me gustaría decirles es que son una generación muy afortunada en tener un software de clase mundial en su computadora para poder practicar y experimentar. Ya que hasta hace muy poco tiempo, la única manera de tener acceso a un sistema así era siendo asistente y esperar a que terminara la jornada para poder practicar.

Por otra parte, me gustaría señalarles que la corrección de color no solo se trata de la técnica. Para mí, lo más lindo es que se trata de observar al mundo, la naturaleza y el arte para que el momento en que estas frente al software, y tienes que tomar un juicio estético, tengas todo eso en mente.

¿Cómo describe la tarea que realiza un colorista a alguien ajeno a la industria?

Es una pregunta muy común, y tengo varias versiones de la respuesta dependiendo de quién me la pida. Pero suelo decir que ayudo a contar historias a través de la manipulación de color.

¿Existe algún artista que le inspire?

Me gusta mucho la pintura impresionista y el manejo del color en la fotografía de Annie Leibovitz, pero creo que la inspiración la encuentro mucho más en la observación del mundo ya que lo que hacemos en la corrección de color no es un lienzo blanco, partimos una imagen dada que manipulamos con los referentes de nuestra memoria cromática.

¿Por qué se convirtió en colorista?

Estudié comunicación audiovisual con el objetivo de dedicarme a la postproducción. En verdad, siempre preferí estar en el lado creativo y operativo. Mi primer empleo fue en una agencia de publicidad digital como editor y fue entonces cuando se lanzó el Apple Color. Es difícil de describir pero en esa parte del proceso fue donde encontré una combinación perfecta entre creatividad y técnica, algo que simplemente disfrutaba mucho, así que no fue difícil decidir en poner todo mi entusiasmo para volverme colorista.

¿Cómo definirías su estilo personal?

Me considero un colorista muy práctico, siempre tengo en mente el keep simple así que, dependiendo el resultado al que desee llegar, trato de hacerlo de la manera más directa. Hacer un balance y una base muy sólida y entender la intención del DP, para nunca ir en contra del material. Considero parte de mi estilo el comunicarme lo mejor posible con el Director y el DP para que obtengan la imagen que ellos desean y que el guión necesita.

¿Dónde te ves en 10 años?

Considero que lo más importante siempre es no parar de aprender, de modo que si pienso en proyectarme de aquí a 10 años no tengo otra alternativa que verme como un mejor colorista y una mejor persona. Espero tener la oportunidad de participar en proyectos trascendentes y de poder trabajar en proyectos diversos e internacionales. 

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