Negocios 12.07.2017 > México

SCT: 'Promovemos inversiones e introdujimos al mercado una nueva red'

Edgar Olvera Jiménez, Subsecretario de Comunicaciones, enfatiza que la Reforma ha generado un gran dinamismo en el sector de Telecomunicaciones, pero que no se debe detener en un sexenio sino prolongarse a futuro.

¿Cuál es la mayor problemática que tiene el sector de telecomunicaciones en México?

Para entender la problemática, debemos hacer un corte de la Reforma de Telecomunicaciones, que viene a buscar un rediseño del sector con nuevas bases. Estamos en un período de transición donde hubo grandes cambios: se abrió la inversión extranjera, se eliminaron barreras y cuellos de botella para todas las inversiones, se implementaron diversas acciones para incrementar la competencia en radio y televisión y se establecieron regulaciones asimétricas a los agentes económicos preponderantes. Además hubo licitaciones para una nueva cadena de televisión y nuevas estaciones de radio. A raíz de estos movimientos, desde 2013 vemos un nuevo dinamismo en el mercado, en que comenzaron a competir más fuertemente los operadores, con reducciones de precios y mejores prestaciones a los usuarios. En principio, las medidas impuestas por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) son fundamentales para que el mercado siga funcionando y para mantener el equilibrio. La Reforma tiene como reto mantener este dinamismo y el auge iniciado en 2013, ya que es un proyecto de largo plazo. También es fundamental garantizar su continuidad. México ha tomado el rumbo correcto en Telecomunicaciones y ha teniendo buenos resultados pero aún quedan muchos retos. Esperamos que esta ruta se mantenga para que sigan los beneficios al ciudadano.

¿Qué tema urge para el despliegue de infraestructura?

Estamos enfocados en la desregulación de trámites en estados y municipios, porque los inversionistas tanto nacionales como extranjeros, detienen sus proyectos al solicitar permisos y licencias, pues su trámite es complicado y puede tardar mucho. En este proyecto, trabajamos junto a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria y el IFT, que generó un modelo en el que se pueda transitar a un esquema de aviso de construcción, que cumpla la normativa, los requisitos de seguridad y de ingeniería, pero que evite esperar entre 6 meses o 1 año para recibir la licencia de construcción. Con ello, el operador puede desplegar inmediatamente su proyecto, sea instalación de fibra óptica o una torre con antenas, mientras el municipio directamente supervisa la obra, sin detener la inversión. En los próximos meses estaremos trabajando con ocho municipios para generar este modelo como prueba piloto y luego lo llevaremos al resto de los Estados. En este sentido, fue muy alentador que los gobernadores fueran sensibles, especialmente en la Comisión de Infraestructura al agregar en su agenda temática a las telecomunicaciones.

¿Cuál es la evaluación respecto del proceso de Televisión Digital Terrestre?

Fue completamente exitoso. Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares de 2016 (ENDUTIH del INEGI), fueron sorprendentes y satisfactorios. En cuanto a la transmisión, la TV Digital hoy está en todos los Estados de la República con más del 90% de cobertura poblacional de señales de TV digital. Antes del apagón analógico, la zona Centro y Norte del país estaba más aventajada a la Sur-Sureste. Existía una asimetría muy grande, al igual que la capacidad para recibir señal digital con niveles de penetración del 10% y otros en 40%. Hoy esta situación se ha emparejado, gracias entre otros factores, al crecimiento de la TV restringida, que representa un mercado muy importante con casi el 50% de hogares del país. Otro factor fundamental fue el programa del Gobierno que entregó 10.3 millones de televisores digitales a hogares de escasos recursos a nivel nacional. Entonces las diferencias han desaparecido a tal punto que los Estados de las regiones del Sur y Sureste tienen niveles similares a las del Centro y Norte del país. El exitoso programa permitió que muchas personas accedan a señales de TV digital y la oferta se incremente.

¿Cuánto creció esa oferta de TV Digital?

Si tomamos las mediciones del IFT, una cadena de cobertura nacional tiene más del 50% de programación o identidad nacional, como es el caso de Televisa, TV Azteca e Imagen TV. El Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, producto de la Reforma de Telecomunicaciones, está creciendo en cobertura y se convierte en un “carrier” de señal abierta. Esto significa que a través de la digitalización puede transmitir señales de otras fuentes y en muchas localidades, como puede ser el caso del Canal Once, el Canal 22 y en algunos otros casos lleva televisión educativa y el Canal Judicial. Si sumamos a esta oferta los canales de TV por cable tenemos una vasta cantidad de contenidos y pluralidad de ideas.

¿A qué atribuye la falta de desarrollo de la radio HD en México?

Se han realizado planes desde 2004 estableciendo un programa de migración tanto de AM como FM para mejorar la señal y abrir el mercado. Tras determinar el estándar de transmisión IBOC, el IFT ha autorizado a algunas estaciones de radio transmitir tanto en señal analógica como digital, como en el caso del Instituto Mexicano de la Radio (IMER). Sin duda, hay mucho que trabajar y se requiere alinear varios componentes, tantos receptores como transmisores. El regulador se ha enfocado en incrementar la oferta y estableció en sus recientes lineamientos que los dispositivos móviles puedan desbloquear o habilitar la señal de radio sin tener que usar paquete de datos. Esto remueve una barrera tecnológica y permite que los radiodifusores puedan tener un potencial nuevo mercado a través de los teléfonos móviles.

¿Qué destaca del proceso del despliegue de la Red Compartida?

Se conformó un consorcio muy fuerte e importante con Altán Redes, ganador del concurso de adjudicación de la Red Compartida. Entre otros participantes, lo integran el Fondo de Infraestructura Morgan Stanley Infrastructure Partner, laCaja de Pensionados de Quebec, Fondos de Retiro de México, Citibanamex, Grupo Multitel y los socios locales como Miguel Escobedo, Axtel y Megacable; además, el consorcio cuenta con una gran participación del Banco Mundial a través de IFC. A partir de la firma del ontrato de Asociación Pública Privada entre Altán Redes, Telecomunicaciones de México y el Organismo Promotor de Inversiones en Infraestructura de Telecomuniciones (PROMTEL) y el cierre financiero a principios de año, Altán comenzó la construcción de la red 4G dirigida y enfocada a ofrecer hacia marzo de 2018 en su primera etapa, un 30% de cobertura poblacional ofrecida (92.2%). Hoy, la oferta existente 4G del operador más grande es del 50% de cobertura poblacional. Estamos generando inversiones e introduciendo al mercado una nueva red, que les permitirá a otros operadores: virtuales, fijos actuales e independientes, tener acceso al mercado de la movilidad sin necesidad de crear su propia red. Esto también fortalecerá el desarrollo de las telecomunicaciones en México, con operadores especializados en ofrecer servicios a flotillas, industrias, seguridad y transporte de valores, entre otros nichos del mercado. Además, la Red Compartida le pondrá un nuevo piso de calidad al mercado porque las prestaciones serán 1Mb/s de subida, en el borde de la celda y en la hora de más tráfico, y 4Mb/s de bajada.

¿Por qué está tan seguro que esta red traerá competitividad?

El Gobierno aportó espectro de calidad para la Construcción de la Red Compartida, lo que la convierte en una red muy eficiente en su estructura de costos. Comparado con otras, se necesitará invertir en menos en CAPEX. Aparte, tiene una ventaja competitiva al ser de origen completamente IP, sin un legado de tecnologías previas que amortizar. Si en este momento un operador quisiera migrar a esta tecnología tendría que deshacerse de todo su equipamiento de 2G y 3G, que probablemente aún no amortiza. Esta Red Compartida aprovecha todas las bondades de ser nueva, tener un buen espectro y con derechos descontados por parte del Gobierno, lo que le permite ser eficiente en costos. Esto brinda una ventaja competitiva para que los operadores puedan montarse en su infraestructura. El modelo de negocios que preparamos es de fomento a la inversión.

Hizo hincapié en el tema de las inversiones ¿La volatilidad del dólar generó algún frenó de ellas?

Hemos visto que los operadores reciben ingresos en pesos y compran tecnologías en dólares. Hay un comportamiento mixto, por un lado llegó AT&T con una inversión de USD 3 mil millones proyectando una cantidad igual similar para la construcción de una red, consciente de que es una inversión a largo plazo. Telefónica estudia cambiar su estructura para ser más eficiente en costos como con el acuerdo de roaming con Telcel, haciendo crecer su cobertura. Además no han detenido inversiones, sino que destinan un gran porcentaje de ingresos para reinvertirlos para la competencia actual y futura. Esta es la dinámica de la competencia, en un mercado que tiene a tres de las 10 telcos top del mundo: AT&T, América Móvil y Telefónica.

¿Qué reflexión le merece ConvergenciaShow?

Es un show importantísimo que crece año a año, con organizadores que se empeñan en hacerlo posible anualmente. Estoy seguro se convertirá en un referente de la comunidad y del sector de las telecomunicaciones, en una red de encuentro, entendimiento y negocios. Deseamos que este año de Convergencia sea exitoso cuanto a cantidad, calidad, relevancia e impacto, a la par de los mejores eventos del sector de telecomunicaciones. Para concluir, el Subsecretario Olvera recapitula: “El país ha tomado el rumbo correcto en el sector aunque aún queda mucho por hacer. La Reforma no se va a terminar en un sexenio y la preponderancia tendrá que tomar dos años más, con un plan para que los agentes económicos preponderantes presenten su esquema de separación al IFT. Esto debe enviar una señal de certeza al inversor, ya que si no tiene claro un horizonte de continuidad y comienza la incertidumbre, frenará sus inversiones por precaución. Esto puede ser malo tras buenos los indicadores de crecimiento en los últimos años, tanto en penetración como servicios.